Detrás de una gran historia siempre hay un gran personaje. En este caso se trata de Ingvar Kamprad, el fundador de IKEA, que en poco más de 60 años ha re-inventado el sector y se ha convertido en la 5ª persona más rica del mundo.

Empecemos por el principio. Ingvar nació en 1926 en Småland, al sur de Suecia. Se crió en Elmtaryd, una granja cercana al pueblecito de Agunnaryd. y por lo visto, ya desde muy joven era un crack el chaval.

Cuentan que, con sólo 5 añitos, Ingvar vendía cerillas en el vecindario, y a los 7, amplió su negocio incorporando una bicicleta. Compraba las cerillas al por mayor en Estocolmo y luego las vendía baratas a sus vecinos sacándoles un buen margen. Poco a poco fue complementando su cartera de productos con semillas, postales, adornos de Navidad, bolígrafos…

Ingvar era emprendedor desde muy joven, a los 5 años vendía cerillas a sus vecinos
Ingvar era emprendedor desde muy joven, a los 5 años vendía cerillas a sus vecinos

En 1943, con 17 años, su padre le da un dinerillo por haber tenido buenas notas y el chaval utiliza ese dinero para iniciar su propio negocio. Es el comienzo de IKEA. El nombre viene de las iniciales de Ingvar Kamprad, más las primeras letras de la granja y el pueblo donde creció Elmtaryd y Agunnaryd. En sus inicios vendía bolígrafos, carteras, marcos para cuadros, manteles, relojes, bisutería y medias de nylon. Todo a precios reducidos. 

Dos años más tarde empieza a anunciarse en los periódicos locales y pone en marcha un innovador servicio de venta por correo. Utiliza la camioneta de reparto de leche para entregar sus productos, una solución que ya deja ver la inteligencia de Ingvar para los negocios.

En 1948 decide ampliar la oferta y empieza a comercializar muebles hechos por fabricantes locales. Comenzó por una silla que bautizó como Ruth y una mesita de café.

Algo curioso y que seguramente no sepáis es que Ingvar era disléxico y para no liarse con los nombres de los productos se inventó una forma eficaz –quizás sólo para él– de nombrarlos. Pensó que los nombres propios y otros sustantivos los harían más fácil de identificar. Por ejemplo, en general, las mesas y sillas tienen nombres de lugares de Finlandia, las alfombras de lugares de Dinamarca, los productos para el cuarto de baño se llaman como ríos y lagos… Interesante verdad?

Tuvieron muy buena acogida y en el 51, como ya hiciera con su bici a los 7 años, vuelve a expandir su radio de acción sacando el primer catálogo de IKEA para venta por correo. Con el primer catálogo nace también la primera marca. Se trataba de un lacre de color rojo donde aparecía ikea en caja baja y las palabras calidad garantizada. Era tosco en la ejecución pero transmitía de forma muy clara el posicionamiento que quería darle a la compañía.

Evolución de la marca IKEA
Evolución de la marca IKEA
Primer catálogo de IKEA, año 1951
Primer catálogo de IKEA, año 1951

La venta por catálogo funcionaba de maravilla y esto le lleva a tomar otra decisión que sería fundamental en la evolución de IKEA. Decide volcarse en los muebles de bajo precio a gran escala y se deshace del resto de productos liquidándolos a precio de saldo. Pero claro, como todos sabemos, el posicionamiento por precio tiene muchos riesgos y su principal competencia por aquel entonces, Gunnars, le obligó a entrar en una guerra de precios que acabó por mermar la calidad de los productos. Tenía que hacer algo para salir de ese círculo vicioso y de nuevo acertó.

En 1953 abre un espacio de exposición de muebles en Älmhult (Suecia). Consiste en una superficie de 6.700 m2 repletos de productos para la decoración del hogar. En aquel momento es la mayor de Escandinavia. Por primera vez los clientes pueden ver y tocar los productos antes de comprarlos. Había nacido la experiencia de compra IKEA. El éxito fue rotundo.

Espacio de exposición de muebles en Älmhult. Año 1953. A la derecha Ingvar
Espacio de exposición de muebles en Älmhult. Año 1953. A la derecha Ingvar

Pero la guerra sigue y la presión que ejerce la competencia sobre los fabricantes les lleva a empezar a diseñar sus propios productos. Las tiendas de muebles tradicionales generalmente compraban y ofertaban lo que los fabricantes producían, y los clientes tenían que comprar lo que había. La estrategia de Ingvar es ofrecer a los clientes productos de diseño, funcionales y a bajo precio. Hace grandes pedidos a los fabricantes que implican precios de compra más bajos permitiendo tener un precio de venta más atractivo. Al final lo que importa, como veíamos en la historia de BIC, es tener más clientes y mayor volumen de ventas. Había llegado la revolución.

Algo muy importante en el concepto IKEA, y que también es de esta época, es el packaging y la filosofía de auto-montaje. Según cuentan, uno de los primeros colaboradores de IKEA, quitó las patas a la mesa LÖVET para que cupiera en su coche y no se dañara durante el transporte. Ese simple gesto supuso un formidable acierto estratégico para la compañía.

En la década de los 60 comienza la expansión internacional abriendo pequeños establecimientos en Noruega y Dinamarca. También comienzan con el primer restaurante en la tienda de Älmhult. Es un periodo de continua innovación en el que se desarrollan numerosos productos emblemáticos como la silla ÖGLA, la librería MTP o el sofá PRIVAT (fue el primero donde se emplean tablas de aglomerado). En las siguientes décadas hasta la actualidad han seguido este esquema de manera exponencial, con el diseño de innumerables (e inombrables) productos y la apertura de nuevos mercados.

Ingvar Kamprad con uno de los primeros productos de diseño propio, la silla ÖGLA. A la derecha el sillón modelo Esbjerg de mediados de los 50
Ingvar Kamprad con uno de los primeros productos de diseño propio, la silla ÖGLA. A la derecha el sillón modelo Esbjerg de mediados de los 50

Para terminar, unas cifras, amigos:

IKEA es la tienda de muebles más grande del mundo. De hecho, es tan grande, que se estima que alrededor del 10% de las camas de los europeos son del IKEA. Al año, se imprimen el triple de catálogos de IKEA que de Biblias. Supone un 70% del presupuesto de marketing y tiene su propio club de fans, que analizan las imágenes en busca de cosas raras… En la actualidad hay 55 ediciones impresas en 27 idiomas cada año.

Ingvar Kamprad es piscis y su patrimonio neto está estimado en 54.000 millones de dólares.

Ahí queda eso