Como seguro sabréis, hasta hace relativamente poco tiempo, S.XIX, se empleaban plumas de ave, y otros artilugios de diferentes materiales, para escribir. El tener que ir mojando la pluma en el tintero era todo un arte y requería de cierta habilidad para no estropear el pergamino o papel y aunque terminaba siendo algo mecánico, no dejaba de ser un gesto molesto y tedioso. En respuesta a esta necesidad surgió la pluma estilográfica y revolucionó el mundo de la escritura.

Como idea, viene de muy lejos. Hay registros de la Edad Media, donde ya se apuntan soluciones para crear un nuevo instrumento de escritura pero no se logró nada realmente práctico. En el siglo XVII se llegó a una sofisticación bastante importante con las plumas de ave y algunos modelos eran capaces de retener una cierta cantidad de tinta. Por esa época surgieron diversos intentos para lograr un equivalente de estas eficientes plumas pero con recipientes metálicos a modo de depósitos para la tinta.

Aparecieron las plumas fuente, que tuvieron cierta difusión a lo largo del siglo XVIII. Ninguno de esos modelos podía considerarse como una verdadera estilográfica, pero iban bien encaminadas.

Es en 1827, cuando Petrache Poenaru (de origen rumano) patenta en Francia la que es considerada como la primera pluma estilográfica de la historia. A partir de ahí todo fueron mejoras e innovaciones a cargo de inventores y fabricantes como Sheaffer, Waterman, Parker o Pelikan.

Así pasaron más de 50 años hasta que en 1884 Lewis Edson Waterman, un agente de seguros, patentó un sistema de alimentación que permitía un flujo controlado de tinta sobre el papel. El mecanismo equilibraba la presión dentro y fuera del depósito mediante tres fisuras en el canal alimentador, por las que el aire ascendía hasta el interior mientras la tinta salía por el plumín. Nace así la primera pluma estilográfica moderna, la Waterman’s Ideal Fountain Pen.

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Patente de Waterman de 1884 que controlaba el flujo de tinta

Siguiendo con las mejoras en el flujo de tinta, en 1894 George S. Parker creó un nuevo alimentador, curvado en su extremo y que tocaba el interior del depósito, lo que permitía que el sobrante de tinta después de escribir fuera atraído por capilaridad hacia dentro de la pluma, impidiendo así las típicas manchas en los dedos al desenroscar el capuchón. El sistema se denominó Lucky Curve.

Después de asegurar un buen flujo de tinta, el problema que se planteó a los fabricantes fue el de encontrar un sistema automático adecuado para llenar de tinta la pluma, ya que hasta entonces la forma de hacerlo era mediante un cuentagotas. En 1903 Roy Conklin inventó el primer mecanismo práctico de autollenado, el denominado de media luna Crescent filler. Para llenar la pluma se oprimía una pieza en forma de media luna que estaba unida a una barra metálica en el interior de la pluma, ésta presionaba un depósito de goma; al liberar la presión sobre el mecanismo se generaba un vacío que hacía subir la tinta hasta el depósito.

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Patente del mecanismo de autollenado. 1903 Roy Conklin

El comienzo del nuevo siglo tiene un efecto estimulante sobre inventores y artistas, es la época de las grandes patentes, como veíamos en el artículo de Gillete. El ingenio y la imaginación convierten a la pluma estilográfica en un gran avance técnico y comercial. Es entonces, en 1906, cuando Alfred Nehemias, banquero de Hamburgo, y el ingeniero berlinés August Eberstein, deciden empezar a fabricar estilográficas y fundan en Hamburgo, Alemania, la compañía Simplo Filler Pen Co, la semilla de la que sería Montblanc.

Desde el inicio decidieron hacer una promesa a sus clientes que les generara valor: fabricante de plumas de oro de alta calidad.

Desde inicio tuvieron muy claro el posicionamiento que querían conseguir
Desde inicio tuvieron muy claro el posicionamiento que querían conseguir

Sus primeras plumas llamadas Rouge et Noir –rojo y negro estaban hechas de ebonita negra con el tope del capuchón en forma de domo de color rojo. Eran del tipo Safety, llenados por gotero y con plumín retráctil. El plumín de oro de 14 quilates tenía la palabra SIMPLO grabada en bajorrelieve, y su agujero de respiración tenía forma de corazón.

Las primeras plumas de la Simplo Filler Pen company fueron los modelos Rouge et Noir
Las primeras plumas de la Simplo Filler Pen company fueron los modelos Rouge et Noir

Rápidamente fueron reconocidas en toda Europa, su excelente calidad era famosa entre las clases altas de la época. En 1910, la compañía comenzó a producir una línea de productos similar que llamó Montblanc. El origen del nombre es curioso; mientras uno de los fundadores departía con su familia, escuchó cómo uno de sus allegados comparaba la calidad de las plumas, con lo más elevado y majestuoso de los Alpes, el Montblanc. Al instante comprendieron la potencia del naming, capaz, de una manera corta y sonora, de reflejar la grandeza europea, así nació Montblanc, pero como decíamos al principio era el nombre de una línea de productos.

En 1913 aparece el que sería el isotipo de la compañía, la tradicional estrella blanca, que simboliza la nieve del Montblanc vista desde el cielo. La estrella se empezó a plasmar en todos los productos de la organización, haciéndose ampliamente reconocida.

A finales de 1924, se produjo un importante cambio en la gama de productos que ofrecía la compañía. Por un lado estarían las plumas fuente de producción regular, y por otro crearon la, hasta día de hoy famosísima, línea Meisterstück obra maestra en alemán.

La Meistertück marcó un antes y un después en la compañía alpina
La Meistertück marcó un antes y un después en la compañía alpina

Las primeras Meisterstück eran también modelos tipo Safety hechos de ebonita negra, con la palabra Meisterstück grabada en el cañón. En los años siguientes fueron desarrollando elementos estéticos y funcionales que aportaban valor al producto:

  • En 1929 introdujeron el llenado mediante botón fijo y saco de goma. Este mecanismo estaba inspirado en el sistema usado por Parker. La mejora consistía en que el botón de llenado estaba fijado al cañón de la pluma, evitando que se extraviara como pasaba en el de Parker.
  • También fue en 1929 cuando se empezaron a grabar los plumines con el número 4810 , correspondiente a la altura del Montblanc.

En 1934, la Simplo Filler Pen Company pasa a llamarse Montblanc-Simplo GmbH, un año más tarde, incluyen la garantía de por vida para su gama de productos Meisterstück reforzando su posicionamiento como el mejor fabricante de estilográficas del mundo. Ese mismo año, amplían su oferta de productos incluyendo por primera vez artículos de piel de la mejor calidad, como estuches para sus estilográficas, cuadernos de escritura, etc…

En 1929 se empezaron a grabar los plumines con el número “4810”, correspondiente a la altura del Montblanc.
En 1929 se empezaron a grabar los plumines con el número “4810”, correspondiente a la altura del Montblanc.

En la década de los 30, Montblanc tenía presencia en más de 60 países de todo el mundo. Estaban construyendo una imagen de marca sólida, elegante, con productos de alta calidad y una red de boutiques propias franquiciadas que recibían derechos exclusivos y asesoramiento directo de la casa matriz en materia de formación de personal, ventas, y atención al cliente.

El primer establecimiento Montblanc fue inaugurado por los hermanos Stöffhaas en Steindamm (Hamburgo) y además de plumas vendía artículos de piel, papel, tarjetas, álbumes de sellos, y fotografías. La experiencia fue tan exitosa que repitieron poco después en Berlín abriendo un camino que seguirían muchos otros emprendedores.

Campañas publicitarias internacionales años 20 y 30
Campañas publicitarias internacionales años 20 y 30

El desastre de la II Guerra Mundial dañó gravemente a la compañía que, pese a todo, mantuvo cierta actividad hasta 1944 cuando una bomba aliada destruyó la fábrica de Hamburgo y paralizó la producción. El fin de la contienda permitió la reconstrucción de las instalaciones, que culminó en 1946 bajo administración británica, y el progresivo restablecimiento de las boutiques y la imagen de la compañía en el exterior.

El nuevo escenario mundial presentaba otros retos y desafíos que exigía un cambio estratégico para afrontar la nueva etapa. Nuevos materiales y soluciones técnicas, mayor competencia global, diferentes hábitos de consumo y sobre todo la aparición de un nuevo instrumento de escritura: el bolígrafo.

Muchos fabricantes, antes de centrarse en el nuevo invento, crearon modelos de estilográficas destinados a escolares y universitarios, con los que introducirlos y fidelizarlos para que, en un futuro, adquirieran los artículos de precios más elevados.

En el caso de Montblanc, en 1952 lanzó una serie de plumas más baratas denominada Monte Rosa. Sin embargo, a diferencia de otras submarcas del pasado, como Astoria, Reflex o Diplomat, Monte Rosa sí se comercializó como producto Montblanc.

La línea económica para hacer frente al novedoso bolígrafo fue llamada Monte Rosa y tuvo mucha aceptación
La línea económica para hacer frente al novedoso bolígrafo fue llamada Monte Rosa y tuvo mucha aceptación

La gama Monte Rosa comprendía al principio dos modelos de estilográfica: el 042 y el 042G. Con capuchón de plástico de colores vistosos y con el característico anillo en forma de corona rematando la parte baja. Viendo su rápida aceptación, no tardaron en lanzar lápices a juego los 092, 095 y 096 y un lápiz multicolor con 4 minas el 60, cromado, que fue todo un éxito– seguro que lo habéis visto, una maravilla.

Portaminas de 4 colores de Montblanc, supuso toda una revolución
Portaminas de 4 colores de Montblanc, supuso toda una revolución

Siguieron series en los años 70 como lo modelos Carrera, y Noblesse, con un diseño espectacular y minimalista.

Serie Carrera, estilográfica, lapicero y bolígrafo
Serie Carrera, estilográfica, lapicero y bolígrafo
Elegancia y minimalismo en la serie Noblesse de los años 70
Elegancia y minimalismo en la serie Noblesse de los años 70

Ya en la década de los 90, tras haber consolidado su imagen como una marca internacional de artículos de lujo, la firma decidió probar suerte con la relojería. Desarrolló esta nueva línea de negocio en torno a la filial Montblanc Montre, que contaba con su propio taller en Le Locle, en el corazón del Jura suizo. El éxito de esta nueva gama de productos hizo que las instalaciones originales pronto se vieran complementadas con la adquisición de Minerva, un pequeño estudio relojero de Villeret conocido por sus mecanismos de movimiento confeccionados manualmente.

Su primera línea de relojes se basó en el buque insignia de la compañía, la famosa Meisterstück
Su primera línea de relojes se basó en el buque insignia de la compañía, la famosa Meisterstück

En la época actual, el aniversario de los 100 años es muy indicativo del enfoque que está adoptando la firma. En 2006, Montblanc presentó un diamante tallado a imagen y semejanza del emblema de la marca: una estrella de seis puntas en tres dimensiones. Ese hito marcó, de hecho, la entrada de la compañía en el mercado de la joyería.

Línea de productos conmemorativa de los 100 años con el isotipo realizado en un diamante tallado
Línea de productos conmemorativa de los 100 años con el isotipo realizado en un diamante tallado

Montblanc International GmbH es una de las empresas líderes en la producción de artículos de escritura, peletería, joyería y relojes. Con sede principal en Hamburgo, cuenta con más de 3.300 empleados, 20 sub-empresas distribuidas por Europa, Norteamérica y Asia y más de 360 boutiques repartidas por todo el mundo.

Y hasta aquí la historia de la que es sin lugar a dudas una de las marcas más conocidas y prestigiosas del mundo. Esperamos que os haya parecido interesante.